miércoles, 14 de octubre de 2020

Sistema Binario


Todo sistema de comunicación necesita un mensaje, un emisor del mismo, un receptor, un canal para transmitir la información y un código que tanto el emisor como el receptor sean capaces de entender. Así, por ejemplo, cuando dos seres humanos hablan entre sí (emisor y receptor) utilizan un idioma que ambos entiendan (código) y transmiten el mensaje mediante el sonido de la voz y su propagación por el aire (canal). 

El avance de las comunicaciones ha ido dando lugar a modificaciones de los canales usados para transmitir la información, así como los códigos empleados. En la era digital, el desarrollo de sistemas que usan la electricidad y las ondas electromagnéticas como canales para emitir información ha supuesto una vía de desarrollo de códigos que se adapten a los mismos. 

La transmisión de información mediante estos sistemas puede responder a formas alámbricas (por un cable e impulsos eléctricos) o inalámbricas (mediante la propagación de ondas electromagnéticas). 

Los códigos empleados para ambos canales responden a dos formas:

• Transmisión analógica: los valores que se transmiten son continuos, es decir, se mide la intensidad de la señal que llega, y esta toma una infinidad de valores entre unos límites.

• Transmisión digital: Los valores que se transmiten son discretos y adoptan un número concreto de valores. El caso más habitual es utilizar sólo dos posibilidades, que responden a recibir señal (primera posibilidad) o no recibirla (segunda posibilidad).

 En ambos casos, de la señal recibida se toman valores regularmente (es decir, se divide la misma en “trocitos” entre los cuales pasa un tiempo determinado y se mide el valor de la misma en cada “trocito”). En el caso de una señal analógica cada vez que tomemos un dato la señal tendrá una intensidad y ésta tendrá un significado. En el caso de una señal digital al tomar un dato obtendremos una señal o la ausencia de la misma.